VIERNES (lo extrañaba)
son dos formas que buscan ser una.
dos formas que busco sean una.
ese leve aroma a especias estacionadas se evoca como hueco en mis palabras.
como viento suave, frente y en contra unos ojos cerrados que buscan recordar.
y es esto ahora una danza de aromas lo que viaja por pasados no tan pasados.
son trivias melancólicas que buscan por el placer del hondo recuerdo.
y la revolución se fue desconcertada, alguien la ha negado.
la claridad por vacío se tiñó de caos sin dirección, hacia lo más profundo del desconcierto espiralado.
son estas las palabras que se mueven, que se muestran como mis más sentido abrazo.
te abrazo. y ahí, me abrazo.
ya no busco discernir hacia la razón.
la razón me emboscó en su más egoísta forma.
me invadió cual guerra, invisible y silenciosa. sin poder explicarlo, soy su esclava.
y este es el punto que me lleva a no buscar más explicación.
sin poder dar respuesta, sigo abrazándote.
no te quiero soltar.
DOMINGO
Se llama obsesión. Que se llama obsesión, y que me busques, que me lleves del otro lado del mundo, ahí donde vos me dijiste que terminaba el mundo. Exactamente en ese punto donde se pueden recitar poemas de amor. Donde lo más hondo es el segundo. Ahí, donde las canciones marcan el tiempo. Hacer exactamente lo que uno quiere hacer, es romper con el otro, con los deseos de otro. Será que la esencia del mundo es egoísta. Será que no somos libres. Será que no es de otra forma. Que lo que es, es lo que tiene que ser. Es cansarse de lo mismo. Para después llorar porque no está. Porque se fue. O porque lo dejaste ir. Entonces las palabras me seducen. Como vos, bailan frente mío, a contraluz. Las veo moverse, siento su aroma, percibo incipientes deseos. Delimito contornos. Hasta que me dicen algo al oído, algo que no puedo escuchar. Pasa como en los sueños. Entonces pongo la misma canción, esa que escuche 24 veces en el mismo día, y pienso: mis amigas viajan tanto como yo pienso en viajar. Mis amigas se ríen tanto como yo pienso en reír. Mis amigas se quieren tanto como yo pienso en quererlas. Pensar. Pensar. Pensar. Tanto como pensar. Me dijeron una vez que lo único que yo sabía hacer era eso, así, de esta forma: pensar. Que me lleves… es que del otro lado del mundo no existe la obsesión.
LUNES (para leer con http://www.myspace.com/carrietree)
Pasaban por mis ojos filas de palabras: letras, espacios, letras, líneas interminables. Pensaba mientras tanto que ese movimiento inevitable me recordaba a los colores amarillos de Cortázar. Cuando el sentido era lo más importante para sentir. Esa época en la que París y Buenos Aires se mezclaban con café e invierno, con humo de cigarrillo. Esas cosas de joven, cuando se ama la nostalgia. Seguían pasando esas palabras, transformándose en retos de deber. Se mostraban como cúspide de verdad. Con silencio escondía mi desinterés. Apoyaba mis ojos en su pasar, como si fuera una ventana de tren, suave camino a Canterbury. Gris y verde. Hace frío, se ve la humedad. Hay niebla y flores violetas. Yo quería que las palabras me contaran aquél día, pero no había puentes blancos, ni tenía esa sensación que me da mi perfume. Nada de eso tenían esas líneas que pasaban por mis ojos. Yo buscaba mi pañuelo, encontrar ese movimiento que nos da el viento. Aquél día que ni si quiera estaba en las palabras. Cerré los ojos y llegué a un balcón.
MIERCOLES (como un collage)
un eterno ahora que te dice hola.
que se mueve bailando para que no dejes de mirarlo.
no hay mas que ahora.
hace música de su materia,
una línea que sube y baja.
haciendo curvas, moviéndose en el viento.
siendo y sabiendo exactamente lo que quiere,
lo que alguien le dijo que tenia que ser.
es aire sin polvo, algo recién nacido.
la foto de un tatuaje o un rio, el mar en invierno.
agarrar una mariposa amarilla y verde, para que sea tu amiga.
un ahora que termina, cuando algo te dice que las canciones terminan.
Ame