La vida cotidiana se impregna de arte cuando se trata de Dolores Cáceres, jugar a manifestar en la vía pública puede provocar miles de sensaciones y su rebeldía ha demostrado no temer a impactarnos e “incomodarnos”. La amplitud en la mente de esta artista hace que sus intervenciones escapen de la mercancía y el lucro de la industria cultural.
Trabajar la realidad, convertirse en manifestante y romper con los límites tradicionales de la estética significa que hay creatividad, hay postmodernidad y hay arte al servicio del pensamiento.
El mundo la conoce como Dolores de Argentina, un nombre que se hizo presente en las calles cordobesas. Te presentamos a un exponente que aporta nuevas perspectivas a la ciudad y promete no dejar de escandalizar. Alicia quiso conocer ese estilo de expresar, de investigar y de nunca parar…
Provocar impacto, incomodar y escandalizar ¿son objetivos de tu arte? A mi me gusta incomodar. Creo que sacar las cosas de su lugar induce a la reflexión y da perspectivas nuevas. Es un juego de desconfianza. Un artista distorsiona lo que percibe del mundo, irónica y abiertamente, con el fin de descentrar los grandes relatos.
A la hora de hacer tu trabajo ¿te gusta romper con los límites tradicionales? Vengo trabajando hace más de diez años en Arte Público y lo considero un trabajo de investigación. En 9 Bienal de la Habana en Cuba, intervine una estación de bici taxistas que funcionaron como esculturas móviles en la ciudad con la leyenda Dolores de Argentina. En la 1 Bienal del Fin del Mundo en Ushuaia intervine una playa del Canal Beagle con la leyenda El Artista Señala que después prendí fuego, como homenaje a los pueblos originarios de la región, los Yámanas. Las piezas de Arte Público están concebidas para un espacio público y examinan el lugar elegido. La idea esta centrada en contribuir a aumentar la conciencia crítica y denunciar la abusiva mercantilización a que esta sometida la práctica artística. El espectador deja el papel de pasivo contemplador estético o consumidor del espectáculo artístico para convertirse en un lector activo de mensajes.
¿Hay algún común denominador en tus obras? ¿sufriste cambios a lo largo de tu carrera? Tengo muchos primeros trabajos que me hubiera gustado no haber realizado. Muchos de ellos los guardé para siempre, para no volver a verlos. Son, en su mayoría, olvidables. Me falta el coraje para destruirlos aunque es probable que me anime. En realidad empecé pintando, pero no hubo caso. Me fui rápidamente de la Escuela De Artes, decepcionada. No fue fácil tampoco trabajar en esta ciudad y en este país desde una provincia. La mayoría de las veces uno tiene todo en contra y esa resistencia te fortalece y termina ayudándote. Además demoré mucho en conseguir una línea de trabajo que exprese lo que yo quería decir y de la manera como lo quería decir. El hecho de haber estudiado Letras, me marco irreversiblemente y por momentos, creo que me confundió. Yo hubiese querido escribir, en verdad, ahora que lo pienso.
Tus obras participaron en el extranjero y este año representaste a la Argentina en la V Bienal de Curitiba-Brasil ¿cómo fue la experiencia? Esta es la quinta Bienal en la que participo como representación Nacional. Las Bienales son siempre una buena experiencia. El contexto es ideal. Hay toda una organización que funciona en torno a nuestros trabajos. La última Bienal de Curitiba, de la que acabo de llegar, reunió más de 100 artistas de los cinco continentes. La manera de trabajar es ideal: un estudio de arquitectura tradujo los planos de mi instalación y supervisó su construcción. Un equipo de producción se encargo de conseguirme miles y miles de velas, como había solicitado. También se ocuparon de buscar estudiantes de teatro que me acompañaron en la performance de encendido. Curadores que te contienen y se preocupan por el montaje de tu obra. En fin, convivir los días previos a la apertura de la bienal con artistas de todo el mundo. Muchos de ellos a quienes conoces por primera vez, otros que ya viste en otras bienales y con quienes te reencontras. Días enteros hablando de arte y toda su problemática en diferentes regiones del planeta. Son experiencias buenas, fuertes, y a veces pienso que esta elección de vida, en ese marco, recupera algún sentido. Hay un escenario internacional, un confrontar tu trabajo con el de otros artistas y siempre surgen nuevas invitaciones. El Proyecto Amen, que fue el que lleve a Curitiba, se mostrará en noviembre en Asunción del Paraguay invitada por Ticio Escobar y hay una invitación para hacerla en la playa de La Habana en el 2010.
La intervención en el jardín del Museo Caraffa cosechó algo más que soja… ¿Cómo surgió la idea? ¿Cuál es tu mensaje? El Proyecto Que Soy se construyo con la reacción de la gente. La ciudad pudo haberla ignorado y ese vacío hubiera sido la obra. Pero no lo hizo. Porque no fue una propuesta inocente. Hubo varios momentos claves en la comunicación del proyecto que hubo que controlar para que no se malinterpretara. Los ecologistas fueron los primeros en manifestar. Después hubo dos manifestaciones más: la de las feministas y el grupo que denunció que la ruta de la soja es la ruta de la trata de blanca. Esto sin contar la polémica que se generó en el Blog donde las reacciones llegaron a ser muy agresivas. Y hubo un fuerte matiz político también en las reacciones. Lo curioso es que antes del 28 de junio los mensajes eran descalificadores acusándome de gorila, oligarca, artista de derecha, creyendo que mi trabajo representaba los reclamos del sector agrario. Y después de las elecciones empecé a recibir mensajes contrarios acusándome de izquierdista, militante K y amante de D Elia, hasta que, cansada, cerré el blog, Sin dudas la obra funcionó como un shifter, un dispositivo de comunicación en la ciudad que provocó sostenidas reacciones. Fue un territorio de encuentro, una pregunta sobre cual es el borde, el límite entre arte y vida, la frontera entre la calle y el museo y el rol público y social del arte. Recibí una invitación para repetir la experiencia del Proyecto Que Soy en Brasil y en Paraguay, los otros dos países sudamericanos, además de Argentina, complicados por el monocultivo de la soja.
Los libros hablan del fin de la finalidad del arte ¿qué opinás sobre eso? El argumento expuesto en Después del fin del arte por Danto apunta a sostener que en la época poshistorica y pluralista todo se vuelve lícito para el creador. Este hecho inicia una ruptura entre lo privado creativo que ya no puede comunicarse con la expectativa de ser compartido universalmente. Esta ruptura asigna plena libertad creativa al artista y es positivo para el arte actual pero por otro lado surge el sentido de su producción para los demás. Esto se dio a llamar la crisis de legitimación del arte contemporáneo. El resultado de esa crisis viene a ser esa evidente distancia entre el arte de hoy y la gente que formula la primer gran pregunta ante la presencia de algo que no comprende: Esto es arte? Y lo pregunta con más indignación que duda. El arte vino a aliarse con la filosofía en estos tiempos y gano independencia. Para Danto es precisamente la filosofía la que debe restituirle el sentido al arte. Y en este escenario también existe el riesgo de que el arte se vuelva un fenómeno individual, una expresión personal, un asunto intimo. Y en consecuencia, la pregunta que sigue: Por qué debería el arte ser algo estimable para el público en su conjunto? O por qué una sociedad debería apoyar la creación?
A esto se le suma el conflicto del mercado del arte. En el paisaje liberal solo aquello que es capaz de expresar su valor en dinero es capaz de proyectar prestigio. Entonces se formula la próxima pregunta: Que es arte? Lo que los marchands quieren comerciar? Lo que los coleccionistas quieren comprar? Lo que los medios consagran convirtiendo en mejor artista a aquel que mas vende? Todo es una gran confusión. El mercado no puede la meta. Mis últimos trabajos están fuera de la mercancía y también fuera de la permanencia. Si bien Muntadas me enseñó que de esos trabajos es posible comercializar los que él denomina las obras residuales: una foto, un dibujo, un escrito, un video pero anclado siempre a un trabajo mayor. Es complejo de comprender este concepto pero estoy ensayándolo.
El arte excede los límites de las galerías, museos, etc. ¿hoy la calle es el lugar predilecto de los artistas? ¿por qué? Hay dos prácticas de Arte Público. Por un lado el arte público vinculado al espacio público, la plaza, la calle; por otro lado un arte público crítico y político, relacionado directamente con comportamientos conceptuales y performaticas. El artista puede comportarse como un experimentador, aproximándose al modelo de arte público más social, ideológico, de contestación, utilizando soportes como espacios publicitarios, remeras, afiches así como performances en la calle.
Pero hay un espacio peligroso donde se aproxima demasiado al gesto publicitario. Es necesario revisar que las obras no se traten mas que de un impacto sobreactuado y listo. Las obras necesitan de una plataforma de investigación y de desarrollo que aleje la práctica artística de la metodología publicitaria que impone una idea que se desvanece al poco tiempo por tratarse justamente de una idea de alta pregnancia y de mensaje directo, de marketing.
Los artistas trabajamos desde la metáfora o mejor aun desde la metonimia. Es mucho más complejo que ese gesto de efímera seducción publicitaria. Duchamp afirmó que son los que miran obras de arte quienes deciden la supervivencia de algo, capaces de captar el eco estético que emana de una obra. En definitiva, dijo, no es algo que realice únicamente el artista…el espectador pone la obra en contacto con el mundo exterior y con ello realiza su contribución al acto creativo. Todo ello resulta todavía mas obvio cuando la posteridad pronuncia el veredicto definitivo y en ocasiones, rehabilita artistas olvidados.
En tu opinión… ¿cuáles son los “Dolores de Argentina hoy”? La pobreza que es insoportable. La distancia entre pobres y ricos. La injusticia. La corrupción y la mentira. La siempre imposible premisa de construir un país en serio. En ese orden.
¿Cómo definirías a Dolores Cáceres? Mi memoria descriptiva seria 1.74 cm. 55 Kg. móviles, pelo oscuro, piel trigueña (nunca entendí por que te describen así en el documento). Mi memoria conceptual es más complicada. Soy obsesiva, trabajo mucho, casi todo el tiempo. Soy desconfiada, me cuesta perdonar, trabajar conmigo puede ser difícil. Pero dicen que soy divertida, graciosa y que hablo demasiado. Estoy tratando de corregir esto último.