Desde nuestros orígenes significamos el mundo que nos rodea y construimos “otro” que responde a las preguntas de nuestra existencia. El arte de la postmodernidad llego para quedarse y no solo como reacción contra lo moderno, sino como una nueva manera de expresar y valorar lo nuevo. Una postmodernidad en disonancia con la centralización del arte… les hablo del fin acerca de la finalidad del arte y no del fin de arte.
Quizá es porque el arte moderno está completamente realizado que hoy por hoy excede los límites de las galerías, salones, museos, etc., y se instala en nuestro vivir cotidiano. La ciudad, por ejemplo, es una manifestación estética permanente que nos hace tropezar a diario con objetos artísticos, y nos hace vivir en la llamada estetización de la vida cotidiana, a mi entender esto quiere decir: Arte callejero por doquier!!…
Un arte que se ha ampliado tanto que ya no sabemos ni como definirlo… decimos: ¿”arte como lenguaje” o “lenguaje del arte”? claro que eso depende de cada uno!
Probemos caminar por la calles, observemos la vida urbana, ya no es extraño topar con grafiteros pintando paredones, escuchar algún saxofonista, ver fotografía en las publicidades o esténciles en cada espacio que se encuentra, sin contar el teatro callejero en las plazas o la plantación de soja en el jardín del museo Caraffa… Los lugares de la realización artística se han multiplicado y se multiplican a diario en la agitada vida de las ciudades actuales.
Los libros hablan de un nuevo problema: dificultad para evaluar las obras de arte y definir los criterios para su evaluación… hoy protagoniza nuestra vida el arte de la hibridez y del intercambio, la diversidad de estilos y materiales, la mezcla de colores y texturas que reflejan la pluralidad y globalización de la sociedad actual… esto es lo que llamo vivir en presencia del arte por el arte en épocas de postmodernidad!!